Ilustración: Permaplans
Compost
Los restos de cocina y del huerto se convierten en uno o dos años en tierra suelta y rica en nutrientes.
El compost es una descomposición controlada: bacterias, hongos, cochinillas de humedad y lombrices descomponen la materia orgánica hasta convertirla en compost oscuro y grumoso. Huele a suelo de bosque, retiene el agua y va liberando los nutrientes poco a poco para las plantas.
Así sale bien
- Mezclar: lo «verde», rico en nitrógeno (fruta, verdura, césped cortado), con lo «marrón», rico en carbono (hojas, astillas, paja), en la relación C/N adecuada.
- Aire: un montón suelto se descompone, uno húmedo y compacto se pudre. Voltearlo una vez le aporta oxígeno.
- Humedad: como una esponja escurrida.
- Tiempo: tras más o menos un año de reposo, el compost está maduro.
¿Cuánto? De 200 kg de restos frescos salen unos 100 litros de compost (el resto se escapa como agua y CO₂). Para cultivos de exigencia media bastan unos 3 litros por m² al año, incorporados en superficie con el rastrillo.
En Supervivencia en el jardín: lo que no se puede comer, vender ni almacenar (también lo que se ha estropeado) va al compost. El compost anula durante dos años la penalización «suelo demasiado pobre» de una planta.
