Ilustración: Permaplans
Biocarbón (biochar)
Madera carbonizada sin aire: porosa, duradera y una esponja para el agua, los nutrientes y los olores.
El biocarbón se forma cuando la madera u otra biomasa se carboniza a 400-700 °C con poco oxígeno (pirólisis). Lo que queda es carbono casi puro con una enorme superficie interior (un solo gramo puede tener varios cientos de metros cuadrados).
¿Por qué es útil?
- Reserva: los poros retienen agua y nutrientes y los liberan despacio.
- Hábitat: bacterias y hongos se instalan en él.
- Antiolores: en el inodoro compostero y en el compost.
- Clima: el carbono permanece siglos en el suelo.
Importante: «carga» primero el biocarbón fresco (en el compost o con orina); si no, al principio le roba nutrientes al suelo.
Rendimiento: de un estéreo de madera solo quedan unos 0,25 estéreos de carbón (unos 250 litros); el resto se quema y se convierte en calor y gas. Un horno Kon-Tiki lo consigue sin ninguna tecnología.
