Casuarina
¿Crece donde vivo?
Casuarina no es resistente al invierno en Europa Central (zona 9): al aire libre solo de primavera a otoño; si no, como planta de maceta que inverna sin heladas. Además necesita veranos cálidos: en Europa Central, zonas vinícolas, ciudades o un muro abrigado orientado al sur.
O compruébalo aquí mismo para tu ubicación:
Ficha
- Familia
- Casuarinaceae
- Porte
- Árbol
- Altura
- 30 m
- Anchura
- 8 m
- Crecimiento
- muy rápido
- Longevidad
- 100 años
- Primera cosecha
- a los 3 años
- Rendimiento por planta
- hasta 12 kg al año
- Rusticidad
- zona 9-12
- Tolerancia a la sombra
- sombra ligera
- Suelo
- Arena, Limo, Franco, Arcilla
- Humedad del suelo
- muy seco – muy húmedo
- pH
- 7 – 9
Floración y cosecha
| E | F | M | A | M | J | J | A | S | O | N | D | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Floración | ||||||||||||
| Cosecha de frutos |
Usos
Medicinal: Uso tradicional en la medicina popular: se emplea sobre todo la corteza, rica en taninos, con la que se prepara una decocción. Está documentado su uso como astringente contra la diarrea y la disentería, así como para el dolor de garganta, la tos, el dolor de cabeza y de muelas, el beriberi y, por vía externa, sobre heridas e hinchazones; en la medicina colonial de los trópicos la corteza era habitual para estas indicaciones. La materia médica china recoge las ramitas jóvenes y las hojas, así como la corteza, y les atribuye efectos antitusivos, analgésicos, antidiarreicos y diuréticos. En Groote Eylandt, en el norte de Australia, una encuesta etnobotánica citó la especie entre las plantas con las que los warnindhilyagwa preparan tradicionalmente decocciones contra las molestias gastrointestinales. Evidencia científica: no existe monografía de la Comisión E ni del HMPC, y faltan estudios controlados en humanos. Hay algunos trabajos preclínicos aislados, entre ellos un estudio en ratas con diabetes inducida experimentalmente, en el que extractos de hoja redujeron la glucosa y los lípidos en sangre. Estos ensayos con animales no demuestran ningún efecto en el ser humano.
Otros usos: La madera es pesada y extraordinariamente dura (el nombre inglés ironwood lo dice todo) y en los trópicos se transforma en postes, mástiles, mangos de herramientas y puntales de mina. Arde con mucho calor, se puede encender incluso recién cortada y da un carbón vegetal muy buscado, cuyas brasas duran mucho. Al mismo tiempo encoge mucho al secarse y se agrieta con facilidad, lo que limita su uso como madera de construcción. La corteza es rica en taninos, se usó para curtir cuero y para reforzar cordajes y deja un tono rojizo. El mayor beneficio está en la protección que da el propio árbol. La abundancia de brotes cortos finos y muy ramificados rompe el viento, por lo que se ha plantado en hileras en costas y dunas de todo el mundo para fijar la arena y proteger de los vientos marinos salinos los campos y pastos situados detrás. Como fija el nitrógeno del aire mediante bacterias Frankia en nódulos radiculares, crece también en terrenos pobres y degradados, y en la India se planta para recuperar tierras baldías; podado, da abundante masa verde como acolchado. Más reciente es el uso de su biomasa como material filtrante: las hojas, la corteza y los frutos leñosos en forma de cono retienen colorantes textiles de las aguas residuales, y el carbón obtenido de los conos capta iones de cobre y contaminantes de los lixiviados de vertedero. Culturalmente, el árbol está muy arraigado en el Pacífico: la ciudad filipina de Agoo lleva su nombre ilocano, agoho. Su aspecto de conífera le ha valido el nombre engañoso de pino australiano, aunque no es una conífera, y el silbido del viento entre sus ramitas finas, el nombre de whistling tree. Como bonsái se aprecia por su brote fino.
Cultivo
Ubicación: Lo decisivo es la helada. La especie procede de la franja costera tropical y ya los periodos de helada prolongados la hacen retroceder; por eso en Florida apenas llega más al norte de Orlando. También se cultiva como bonsái, para lo que su brote fino, parecido al de una conífera, resulta especialmente adecuado. Quien la plante en zonas sin heladas debe prever que alcanza de 6 a 35 metros de altura, en casos extremos 60, y conocer el comportamiento de sus raíces: corren superficiales y lejos, levantan caminos y pavimentos y se meten en las tuberías de desagüe. Lo que causa a su entorno es considerable: la gruesa capa de hojarasca acicular cubre el suelo y además actúa de forma alelopática, de modo que bajo ella apenas germina nada. En costas arenosas acelera la erosión de las playas y, con su entramado de raíces superficiales, obstruye los lugares de anidación de las tortugas marinas, que además quedan atrapadas en él. Gracias a las bacterias Frankia fija el nitrógeno del aire y por ello soporta lugares pobres en nutrientes, salinos y expuestos al viento. En todas las regiones costeras sin heladas conviene no plantarla. La estabilidad decide el emplazamiento: en suelos poco profundos o con el nivel freático alto, la especie forma solo una raíz pivotante débil y se apoya en un entramado de raíces cercano a la superficie, lo que hace que los árboles viejos sean muy propensos a volcarse; tras el huracán Andrew, en 1992, en Florida solo quedaba en pie alrededor del cuatro por ciento de sus poblaciones. Por eso, bajo la copa no deben ir zonas de descanso, caminos, zonas de juego ni refugios para el ganado, y después de las tormentas hay que revisarla en busca de ramas medio rotas. Cuidados: En maceta se coloca a pleno sol y en verano se mantiene con humedad uniforme, sin encharcar; el cepellón nunca debe secarse del todo, porque de lo contrario suelta los brotes cortos aciculares, que rebrotan con lentitud. En la poda, lo decisivo es la altura del corte: desde tocones de más de un metro rebrota con fuerza, desde cortes a ras de suelo solo débilmente. Por eso la poda de formación se hace en la parte alta de la copa, mientras que un corte bajo debilita la planta de forma duradera. Por lo general no echa brotes de raíz, así que no cabe esperar rebrote desde el suelo. El abono nitrogenado sobra, porque se abastece sola, y además favorece una madera blanda y quebradiza; en sustratos pobres basta un aporte rico en potasio a principios de verano. Como bonsái, los brotes finos se pinzan con regularidad para densificar la ramificación.
Multiplicación
Se multiplica casi exclusivamente por semilla. Las infrutescencias en forma de cono se lignifican y se abren con la sequía, y cada fruto parcial libera una única nuececilla alada de 6 a 8 milímetros. Para la siembra, los conos se recogen maduros: de las infrutescencias de más de quince semanas germinan entre el 41 y el 51 por ciento de las semillas, de las que tienen dos semanas menos solo alrededor del 29 por ciento. La germinación comienza rápido, en gran parte de las semillas viables en dos semanas; se siembra poco profundo en un sustrato arenoso y permeable, con calor. Almacenadas a temperatura ambiente, las semillas conservan su capacidad germinativa alrededor de un año; en frío, entre -7 y 3 °C y con una humedad de semilla ajustada del 6 al 16 por ciento, unos dos años. La polinización es por el viento, y ya los árboles de dos años producen semillas viables (un solo árbol adulto, varios miles al año). Por vía vegetativa la especie es difícil de manejar: por lo general no echa brotes de raíz y desde tocones cortados a ras de suelo rebrota solo débilmente. Rebrota de forma fiable solo desde tocones altos de más de un metro, lo que no ayuda a la multiplicación, pero en el manejo de las plantaciones determina la altura del corte. Para conservar variedades y obtener material para bonsái, el camino sigue siendo la siembra con posterior selección.
Valor para la fauna
Las flores se polinizan por el viento y son poco vistosas, por lo que la especie no sirve como fuente de néctar ni de polen. Su aportación ecológica está en otro lugar: mediante una simbiosis con actinomicetos del género Frankia fija el nitrógeno del aire en nódulos radiculares y así coloniza arenas y suelos brutos pobres en nutrientes, lo que la convierte en la especie preferida en la India y el Sudeste Asiático para revegetar tierras baldías y dunas costeras; las plantaciones en hilera en las costas además frenan el viento. Frente a ello hay inconvenientes importantes: en Florida y Sudáfrica la especie se considera invasora, forma masas puras densas y alelopáticas que desplazan la vegetación costera autóctona, y su hojarasca y sus raíces dañan los lugares de anidación de las tortugas marinas. En Estados Unidos funciona un control biológico mediante insectos, entre ellos una avispa calcídida del género Selitrichodes y polillas de las familias Carposinidae y Gelechiidae.
Particularidades
Particularidades: pese a su nombre, no es una conífera; las "agujas" son brotes cortos verdes y las hojas verdaderas se asientan en ellos como escamas diminutas; fija el nitrógeno del aire mediante actinomicetos Frankia en nódulos radiculares, no mediante rizobios como las leguminosas; la ciudad filipina de Agoo debe su nombre al árbol (agoho en ilocano).
Origen y hábitat
Área natural en las costas tropicales del Indopacífico: norte de Australia, Nueva Guinea, Sudeste Asiático e India. En su tierra de origen la especie crece junto al mar (detrás de las dunas, en desembocaduras de ríos y ocasionalmente en promontorios rocosos), desde la costa occidental de la India, pasando por el Sudeste Asiático y Nueva Guinea, hasta las costas norte y este de Australia, donde aparece como subespecie equisetifolia y, con conos de pelo blanquecino a herrumbroso, como subespecie incana. Como árbol de protección costera y de reforestación se llevó a todos los trópicos y subtrópicos, y hoy está extendida en África, el sur de Asia, el Caribe, las islas del Pacífico y Florida. En varias de estas zonas se comporta como invasora: Sudáfrica la clasifica como especie invasora y Florida como invasora de categoría I en su lista de plantas nocivas. Allí se mantiene sobre todo al sur de Orlando, porque los periodos de helada prolongados la hacen retroceder.
Casuarina equisetifolia es una especie de la franja costera tropical y subtropical: crece justo detrás de las playas de arena, sobre dunas y cordones litorales, en desembocaduras de ríos y ocasionalmente en promontorios rocosos. Ocupa así uno de los lugares más duros que existen: arena bruta pobre en nutrientes, azotada por la sal, a pleno sol, con viento fuerte y salpicaduras ocasionales de agua salada. Lo hace posible su simbiosis con actinomicetos del género Frankia, que fijan el nitrógeno del aire en nódulos radiculares y hacen a la especie independiente de la fertilidad del suelo; por eso se considera una especie pionera que coloniza en primer lugar las superficies costeras abiertas. La subespecie incana se limita a los promontorios rocosos de la costa oriental de Australia. La especie no tolera las heladas, ni tampoco el encharcamiento ni la sombra densa.
⚠️ Riesgos
Infrutescencias duras y angulosas en el suelo Las infrutescencias leñosas en forma de cono caen en abundancia y quedan duras y angulosas en el suelo. Pisarlas descalzo duele, y también resultan molestas para las patas sensibles de los perros; donde se camina descalzo, conviene retirarlas con regularidad. La especie no tiene partes tóxicas, y no se han descrito intoxicaciones en personas ni en animales de pastoreo.
Preguntas frecuentes
Casuarina: ¿qué tamaño alcanza?
Casuarina (Casuarina equisetifolia) crece como Árbol y en estado adulto alcanza unos 30 m de altura, con una anchura de unos 8 m. Su crecimiento es muy rápido.
Casuarina: ¿qué ubicación necesita?
Casuarina tolera sombra ligera. Los suelos adecuados son Arena, Limo, Franco, Arcilla. La humedad del suelo debería estar en el rango muy seco – muy húmedo. El pH puede estar entre 7 y 9.
Casuarina: ¿es resistente al frío?
Casuarina figura como resistente al frío en la zona 9-12 y allí pasa los inviernos normales al aire libre.
Casuarina: ¿crece en Europa Central?
Casuarina no es resistente al invierno en Europa Central (zona 9): al aire libre solo de primavera a otoño; si no, como planta de maceta que inverna sin heladas. Además necesita veranos cálidos: en Europa Central, zonas vinícolas, ciudades o un muro abrigado orientado al sur.
Casuarina: ¿cuándo florece?
En clima templado del hemisferio norte florece en abril.
Casuarina: ¿cuándo se cosecha?
En clima templado del hemisferio norte los frutos maduran de diciembre a febrero.
Casuarina: ¿cuándo empieza a producir y cuánto?
Casuarina da su primera cosecha a los 3 años. Una planta adulta da hasta 12 kg al año. Las cifras suponen una buena ubicación; la variedad, el suelo y el clima las modifican mucho.
Casuarina: ¿es tóxica?
No consta toxicidad para Casuarina. Con plantas silvestres, no te fíes nunca solo de una base de datos, sino únicamente de una identificación segura.
Casuarina: ¿para qué se usa?
Valoración en una escala hasta 10: Comestible 3/10, Medicinal 3/10, Otros usos 9/10.
Planifica esta planta en tu propio jardín
Permaplans planifica tu jardín a escala sobre el mapa, con análisis de ubicación, calendario de cosechas y más de 1.000 plantas. Gratis para iPhone, Android, Mac, Windows y Linux.
¿Crece esta planta donde vives? → Comprueba tu ubicación
Experiencias de la comunidad
Todavía no hay experiencias sobre esta planta.
¿La cultivas? Escribe en la app qué te funciona: tu aportación aparecerá aquí.
💬 Descarga la app y participa